Mostrando entradas con la etiqueta Cine de los 60. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine de los 60. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de noviembre de 2012

"Todos eran valientes _ None but the brave (1965)" Aislamiento


 La guerra es un virus de la humanidad, o quizás sea innato a la propia raza humana. Sea como fuere es dañina y aleja a los hombres de la felicidad. Esta película dirigida por Sinatra, la única que se le conoce, se entiende en cualquier momento de la historia porque trata precisamente de la guerra, del enfrentamiento entre iguales por entender que la cultura de uno debe prevalecer sobre la del otro, lo que desemboca en odio, ira y destrucción, y que sobre todo permite aprender (de manera tardía) a los que la llevan a cabo su sin sentido y su crueldad. Todos eran valientes permite hacer ese recorrido, desde el odio a la lógica y vuelta a empezar, porque desgraciadamente los hombre aprenden pero no la humanidad.

Atendiendo a la particularidad de que Sinatra se ponga tras las cámaras y delante de ellas, hay que comentar que en esta cinta de poco más de hora y media, la dirección es adecuada para seguir el ritmo ajustado de la historia. No existen detalles de genio ni florituras de fotografía, montaje o cualquier elemento extra; simplemente es un cine hecho para entretener y lo consigue. Sinatra se mantiene en su papel sin adornar su interpretación con su lírica, algún que otro tarareo para los más incondicionales (entre los que me incluyo) pero nada de música y letra.


La historia es propia de un drama bélico algo anestesiado por la escasa acción que encontraremos pero generoso en cuanto a lecciones morales y desafíos personales entre los dos bandos: los japoneses y los americanos. No adolece de patriotismo americano, cuenta una historia de naúfragos y olvidados que se encuentran en la tesitura de defender sus patrias y sus honores, y que poco a poco y muerte tras muerte van cayendo en la cuenta de que tienen más en común de lo que pudiera parecer en un principio.

El reparto está en su justa medida, y cada rol tiene su antirol en el bando contrario, como un espejo que permite ver las dos caras de una misma moneda. Sinatra está bastante bien, cosa que no debe extrañar pues ya le habíamos visto en otros papeles de mayor cariz dramático y no cojeó en absoluto, recuerden ustedes El Hombre del brazo de oro de 1955 o la maravillosa De aquí a la eternidad en la que ganó el Oscar al mejor actor de reparto. También están muy bien en sus respectivos papeles protagonistas tanto Clint Walker como Tatsuya Mihashi.

 Pues eso, una película entretenida y con reflexiones interesantes. Un buen decorado y unas interpretaciones dignas. Y una oportunidad para que los seguidores de Sinatra le vean en pantalla y empapando cada fotograma de la misma como director.

Un saludo.



ISOLATION


 War is a human virus, or perhaps innate to the human race itself. Either way is harmful and alienates men to happiness. This film directed by Sinatra, the only one that is known, it is understood at any point in history is precisely because of the war, the confrontation of equals to understand that culture one must prevail over the other, which leads to hatred, anger and destruction, and above all can learn (so late) that the conduct their senseless cruelty. None but the brave can make that journey from hatred to logic and back again, because unfortunately the learned man but humanity.

Considering the particularity that Sinatra gets behind the camera and in front of them, we must mention that in this film just over hour and a hañd, the direction is adequate to keep pace set in history. No details or frills genius of photography, or anything extra, just a film made to entertain and succeeds. Sinatra role remains unadorned with his lyrical interpretation, the odd humming for more hardcore (from myself included) but no music and lyrics.
The story is itself something of a war drama anesthetized by action that we find but little generous with moral lessons and personal challenges between the two sides: the Japanese and Americans. It lacks patriotism, tells a story of castaways and forgotten who are in the position to defend their homelands and their honors, and little by little, and death after death are falling on the account that they have more in common than might seem at first.

The cast is in its proper place, and each role has its antirol on the other side, like a mirror that lets you see the two sides of the same coin. Sinatra is pretty good, which is not surprising because we had already seen in other papers more dramatic turn and limped at all, you remember The Man with the Golden Arm, 1955 or the wonderful From Here to Eternity in which he won the Oscar for best supporting actor. They are also very good in their respective roles as protagonists both Tatsuya Mihashi Clint Walker.


For that, an entertaining film with interesting reflections. A good scenery and some decent performances. And an opportunity for Sinatra fans will see on the screen and soaking every frame of it as director.

A greeting.

The Mark / La nota:

 

lunes, 15 de agosto de 2011

"La semilla del diablo_Rosemary's Baby (1968)"Madre no hay más que una y a ti te encontré en el Dakota




Con la intención de dar a conocer algunos posts que quedaron en el olvido de los comienzos de este blog y sobre todo para poder comentarlos con los que de manera más o menos regular le dedicáis vuestro tiempo, muchas gracias por ello, empiezo ahora una etapa de ampliación de aquellas viejas críticas, con nuevas capturas y carteles, espero sea de vuestro agrado. Pasemos a desgranar la crítica de esta gran película de terror.

 El edificio Dakota, es la típica construcción que huele, que respira, que habla y estremece en los momentos de debilidad humana. Entras por la puerta de cualquiera de sus pisos y ese olor a viejo, a madera gastada y carcoma te transporta a tu infancia, a la casa de tus abuelos, de tus antepasados. El viento aúlla entre las rendijas de las ventanas de estilo victoriano. Se escuchan golpes sin origen aparente, puertas que al abrirse golpean los tímpanos con un agudo y escalofriante chirrido y pasillos sin final donde las sombras juegan malas pasadas haciéndonos ver espectros en paredes.


El film parte de la macabra intrahistoria del Dakota, no sólo en el guión, también en la vida real, para tejer un hilo de tensión y suspense sobre cada plano que magistralmente rodó Polanski. Esas historias atacan al imaginario humano desde el primer momento, sin embargo, la película juega principalmente con el culto a Satán y con la relación consciente o subconsciente que creyentes practicantes o no tenemos sobre el satanismo, los exorcismos y demás.


Uno de los puntos fuertes en donde reside el éxito de la película es en la pareja de protagonistas principales y secundarios, los Woodhouse y los Castevet. Los Woodhouse pertenecen a la clase media-alta de Nueva York, en donde el marido, actor de poca monta, no consigue consolidar su carrera. Rosemary es la prototípica mujer americana de los 70, decidida a procrear y cuidar de casa y la estirpe. La pareja de secundarios es lo mejor. Piensas que son los típicos vecinos cansinos y cotillas, dispuestos a meter la nariz en cualquier rincón de tu casa y husmear para recabar la máxima información posible, sin embargo, vas descubriendo que son algo más que viejos jubilados aburridos, que esconden algún secreto, conclusión a la que has llegado por sutiles pistas que el guión va dejando entrever.


El aspecto del satanismo está tocado de manera superficial. Podemos figurarnos la manera en que un aquelarre de brujos actúa para engendrar la semilla del mal, pero Polanski acerca el zoom hacia aspectos psicológicos sin dejar de lado el suspense y el relativo miedo que nos hacer sentir. Es suficiente el punto de vista de la película, puesto que la historia consigue mantener la tensión adecuada que irá creciendo a su debido tiempo.


Finalmente, apuntar algunos detalles. No hay que esperar una película tipo El Exorcista con escenas que nos levanten de un botecito del asiento, la cinta está contada de manera pausada, inyectando el pavor gradualmente. Encontraremos una estética ya olvidada pero en mi opinión la mejor estética posible para contar películas de miedo: el color gastado, la década de los 60 con la decoración a veces demasiado fatua y la manera de vestir más recatada y sosa que otorgan a los temas referidos a las posesiones mayor credibilidad. Por último alabar la figura del director, que sin explicitar el terror consigue "subliminar" planos aterradores que se meten en el subconsciente y residen allí de por vida.


Un saludo a tod@s.



Mother there is only one and I found you at the Dakota.


The Dakota building, construction is typical smell, breathing, talking and dithering in moments of human weakness. Walk through the door of any of its floors and the smell of old, worn and woodworm woody you back to your childhood, the home of your grandparents, your ancestors. The wind howls through the cracks of the windows of Victorian style. We hear shots without apparent source, open doors to pound the eardrums with a sharp and chilling screech and endless corridors where the shadows play tricks on us see ghosts in walls.

The film part of the intra macabre Dakota, not only in the script, also in real life to weave a thread of tension and suspense on every plane that Polanski masterfully shot. These stories attacking the human imagination from the outset, however, the movie plays mainly with the worship of Satan and the relative conscious or subconscious or non-practicing believers have about Satanism, exorcism and more.

One of the strengths lies the film's success is the partner of major and minor players, the Woodhouse and Castevet. The Woodhouse belong to the upper-middle class New York, where her husband, small-time actor, is unable to consolidate his career.Rosemary is the quintessential American woman of 70, decided to breed and take care of home and kin. The pair of side is best. Think are the typical gossipy neighbors weary and ready to poke their noses into every corner of your house and snoop to gather as much information as possible, however, you discover you are more than just boring old retiree, who hide a secret, a conclusion which has come for subtle clues that the script is hinting.

The appearance of Satanism is touched superficially. We can figure out how a coven of witches acts to generate the seed of evil, but Polanski zooms toward psychological side while on the suspense and fear that makes us feel. Is it enough to view the film, as the story manages to maintain proper tension that will grow in time.

Finally, we point out some details. Do not expect a movie with scenes such Exorcist lifted us a little boat seat, the film is told in a calm, injecting the fear gradually. Find an aesthetic and forgotten, but in my opinion the best possible aesthetics to tell horror films: the color used, the 60's with the decor sometimes too fatuous and how to dress more modestly and soda they give the issues related credibility of possessions.Finally praise the figure of the director, without explaining the terror that gets "subliminal" frightening levels that get into the subconscious and live there for life.

A greeting.


La puntuación / The avg. :

un poco más...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...